Europa actualmente cuenta con más de 22 GW de potencia eólica marina instalada, pero se necesitarán entre 230 y 450 GW para descarbonizar el sistema energético en 2050, según la Comisión Europea. España tiene un gran potencial con más de 6.000 kilómetros de costa, pero solo posee una capacidad eólica marina testimonial en comparación con Reino Unido y Alemania, que acaparan el 80% de la capacidad instalada.
Aunque la última actualización del borrador del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) no establece objetivos específicos para la eólica marina, destaca el potencial de esta tecnología en España. Se estima que para 2030 podría alcanzar entre 2.000 y 3.000 MW según la Asociación Empresarial Eólica (AEE).
En cuanto a la eólica flotante, de los 27 modelos de plataformas flotantes identificados a nivel mundial, siete son patentes españolas. La plataforma W2Power de EnerOcean fue el primero de estos diseños ensayados en el mar, siendo la primera solución multiturbina probada en mar abierto.
Empresas como X1Wind, Saitec y RWE también trabajan en proyectos piloto de eólica marina flotante en España, buscando reducir costos y potenciar el desarrollo de esta tecnología en el país.
El tejido industrial y empresarial existente en España en el ámbito de la eólica marina ha permitido a muchas compañías españolas participar con éxito en proyectos offshore en todo el mundo.
La caída de costos en los últimos años ha favorecido el despliegue de proyectos eólicos marinos a nivel mundial. Se espera una reducción adicional de costos para la eólica marina flotante, lo que impulsa su crecimiento y desarrollo en el país.
Para aprovechar plenamente el recurso energético marino de España y desplegar las renovables marinas, se requiere un marco legislativo adecuado, así como inversiones públicas y privadas para apoyar el desarrollo de proyectos precomerciales y comercialmente viables en el futuro.